EL COVID 19 NOS DEJA SIN “AIRE”

El Gobierno bonaerense anunció que entre los protocolos para el verano 2021 se pedirá que se eviten los aires acondicionados – Estudios internacionales advierten que en lugares cerrados esparcirían el virus – Hay quienes descreen de esta incidencia y consideran que es una medida que se relaciona con la crisis energética.

El lunes último, el Gobierno bonaerense sorprendió al anunciar que, dentro de los protocolos para la apertura de hoteles durante la temporada turística se establecerá que no se pueden usar los aires acondicionados.

La decisión fue comunicada durante la presentación de la atípica temporada de verano 2020, que comenzará el 1° de diciembre y se extenderá hasta el 4 de abril de 2021, y estará signada por fuertes controles sanitarios y de circulación para evitar que haya aglomeraciones en los principales puntos de encuentro de los turistas.

Pero ¿por qué no se debe usar el aire acondicionado? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud recomendó que se aumente “la tasa de ventilación por medios naturales o mecánicos, preferiblemente sin reciclar el aire”.
Si bien el organismo no había dado ese consejo en el comienzo de la pandemia, en junio el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades Infecciosas (CDC) de China, publicó un estudio sobre un caso de brote masivo en un restaurante de la ciudad de Guangzhou y determinó que pese a que las personas guardaban la distancia social, “un fuerte flujo de aire desde el acondicionador de aire podría haber propagado gotitas”.

A partir de esta información, un grupo de científicos internacionales presionó a la OMS para “reconocer la posible transmisión aérea del COVID-19”, en un artículo publicado en una revista científica de la Universidad de Oxford.

Sobre la decisión, el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, explicó: “Queremos reducir su uso para evitar la recirculación de los fluidos y evitar contagios masivos en un solo ambiente”.

El funcionario se refirió a los estudios internacionales y aseguró que “cuando el aire entra en un sistema de recirculación se produce como una expansión del área donde se puede contagiar”.

Por su parte, el infectólogo Eduardo López, miembro del equipo de asesores presidenciales explicó que el uso de aire acondicionado en espacios cerrados pordría generar un “efecto turbina”, que haría circular el virus por todo el lugar.

“El aire acondicionado toma el aire ambiental, obviamente sin coronavirus, y lo hace circular. El problema es que si un miembro de la reunión está infectado, esa corriente podrá trasladar al virus por todo el ambiente cerrado”, aseguró López.

FUENTE: LA TROCHA DIGITAL

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